Exclusividad alemana de 6 cilindros
Han pasado dos años y en el Intermot de Colonia hemos podido comprobar que el renacer de la mítica marca alemana Horex no ha sido un canto de sirena más a los que nos tiene acostumbrada la industria de las dos ruedas.
Horex, fundada por Fritz kleeman en 1923, mantuvo su producción hasta 1956. Siempre se distinguió por la creación de motos de alta calidad que incluían un buen número de innovaciones técnicas. Ejemplos de aquella época gloriosa son sus modelos Regina e Imperator. Con la intención de mantener esa carga genética, en 2009, la empresa Compact-Bike Entwicklungs GmbH, propiedad de Frank Fischer y Clemens Nees, se hacían con los derechos del nombre y logotipo, y se ponían manos a la obra, el resultado ha sido, tras cuatro largos años de trabajo, su Roadster VR6.
La intención de la nueva Horex, era fabricar este modelo y empezar a comercializarlo a finales del 2011, pero el proyecto se ha retrasado unos meses, con lo que las primeras VR6 han visto la calle hace pocos meses. Este proyecto cuenta con una fuerte inversión que supera los dos dígitos de millones de euros, con los que se ha creado una fábrica y se piensa dotar a la marca con una completa red comercial, que en principio se encargará de vender su nueva criatura en Alemania, Austria y Suiza, para después irse introduciendo en el resto de Europa, Estados Unidos y Japón. Cabe mencionar, que entre los colaboradores externos que tiene el proyecto existen marcas como Bing, Hörmann-Rawema, Bosch o Volkswagen, e institutos tecnológicos como el Fraunhofer, el Spiegel Institute y
¡¡¡Un V6!!! ¿Estamos hablando de motos?
Lo más destacable de esta moto, es su motor. Desarrollado por el propio Clemens Nees, el cual atesora 20 años de experiencia como ingeniero, se trata del denominado VR6 de la marca: con seis cilindros “offset”, calados a tan solo 15º, una cilindrada de 1.218cc, con tres válvulas radiales por cilindro y que entrega una potencia de 161 caballos de potencia a tan solo 8.800 vueltas. Monta seis marchas para sacarles el máximo partido y un embrague en baño de aceite. Con este ingenio, la nueva Roadster alcanza una velocidad de 250km/h, autolimitada electrónicamente, como es típico en los vehículos alemanes, y esta es una moto 100% alemana.
Equipación de lujo.
Siguiendo con la moto, el chasis es de aluminio, tipo puente; monta un basculante monobrazo, accionado por un mono-amortiguador, totalmente regulable, de la holandesa White-Power; una horquilla invertida de 48mm de grosor, de la misma marca, propiedad de KTM; un par de efectivos frenos radiales de cuatro pistones de Brembo, para tren delantero, que se encargan de morder unas discos “marguerita” firmados por la también transalpina Braking, de 320mm de diámetro, a los que acompaña un sistema ABS de Bosch; un disco de 264 de Galfer con pinza de dos pistones de Brembo, para la rueda trasera y unos neumáticos de 120/70 y 190/55 delante y detrás respectivamente, para llantas de 3,50 X 17 y 6 X 17. Sin duda una equipación a la altura de los algo más de 20.000€, a los que se comercializa en Centro-Europa.
Estética teutona.
En cuanto a la estética, es puramente alemana, te gusta o no te gusta. Es una Roadster-Muscle, por llamarla de alguna manera, solo apta para gente más bien "fuerte". Tiene una altura al suelo de entorno a los 820mm, ajustable en 20mm más o menos de esta cifra, y un peso de 249Kg en orden de marcha, a falta de llenar su depósito de
Resumiendo.
Como apuntábamos al principio de este artículo, en el pasado Intermot, pudimos ver una versión de
Texto: Manel Hospido
Fotos: Horex









No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada